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Anabell Villanueva es otra de nuestras egresadas que nos llena el pecho de orgullo al compartir sus historias de éxito con nosotros. Su paso por el Programa Excelencia AVAA la ha marcado tanto, que ella asegura que eso es lo que la ha llevado hasta donde está ahora. En Agosto de este año, KPMG, la empresa para la que trabaja, organizó un evento en Sao Paulo, Brasil, que reunió a sus empleados y asociados de toda Sur América. En él, se le pidió a Anabell dar un discurso sobre la importancia del impacto social en las comunidades. Sus palabras, nos llenan el alma y el espíritu; por eso queremos compartirlas con ustedes: 

 

 

Yo les voy a contar por qué éste es mi propósito y cómo llegue a dónde estoy actualmente a una corta edad.

Yo soy hija única y mi mama siempre fue madre soltera, lo que requirió un mayor compromiso de mi parte por formarme para superar esa situación coyuntural y contribuir a los gastos de la casa. Logré ingresar a una universidad pública donde estudie sociología y aunque al principio no era eso lo que quería estudiar, me enamoré y me quede en esa carrera, descubrí que era buena y que me apasionaba. En ese momento estaba estudiando inglés pero como no podía pagarlo más, lo abandoné. Luego por medio de una amiga, me enteré de un programa de becas, que me ofrecía entre otras cosas pagarme el inglés. Después de un  estudio socioeconómico, una entrevista un ensayo, me aceptaron y me presentaron lo que incluía la beca y mis compromisos como becaria:

-         Programa de inglés hasta el nivel avanzado

-         Capacitaciones al año en el área soft

-          Un mentor corporativo

-          Y me pagarían un estipendio mensual

 

Mis compromisos como becaria eran:

-          Hacer 8 horas de voluntariado al mes

-          Asistir a un chat de conversación de inglés al mes

-          Asistir a por lo menos 3 formaciones al año

-          Mantener un promedio de 16 en adelante en la universidad

-          Mantener contacto con mi mentor corporativo

 

Pero encontré en este programa mucho más que un curso de inglés, y realmente conseguí un aliado que me acompañó toda mi carrera universitaria hasta mi inserción exitosa en el mercado laboral. La red de contactos, los valores que me inculcaron de excelencia y la sensibilidad social que me enseñaron a través del voluntariado, es algo que marcó mi vida. Gracias a ellos llegué a KPMG de manera indirecta, y pude dar la talla en cada reto que me colocaron en mi país.

Pero encontré en este programa mucho más que un curso de inglés, y realmente conseguí un aliado que me acompañó toda mi carrera universitaria hasta mi inserción exitosa en el mercado laboral.

Logré ser la primera de mi promoción varios años consecutivos hasta graduarme, fui la segunda de mi facultad, entre aproximadamente unos 500 graduandos. Solicité la conferencia de nuestro título a la rectora de la universidad. Y mi año cerró con broche de oro, porque a los mejores becarios se les confería al momento de su graduación un viaje a Canadá o Estados Unidos para perfeccionar el inglés y darnos una experiencia internacional. Y así fue como viaje por primera vez fuera del país a los Estados Unidos, específicamente a la Universidad de Delaware, durante un mes.

Gracias al voluntariado que hacía con ellos, en United Way Venezuela, una ONG que se dedicaba a ser intermediaria entre las empresas y los proyectos sociales, aprendí lo que hoy en día hago para ganarme la vida. Comencé como voluntaria, luego me contrataron como pasante, luego como asistente de proyectos y por último como coordinadora de proyectos, y de ahí fue que, a través de un Diplomado de Gerencia de Organizaciones Sociales, me becaron también a través del trabajo, conocí a la persona de KPMG y que me ofreció ser analista en la Fundación de la empresa.

Luego, esa misma beca me dio la oportunidad de estudiar mi maestría de Gerencia Pública 100% becada en una de las top 10 universidades de negocios del mundo con 4 acreditaciones internacionales. Y ahí me perfeccione aún más como profesional y como gerente.

Considero que soy la profesional de hoy en día gracias a empresas como KPMG, que le dan oportunidades a los jóvenes para auto superarse a través de proyectos sociales de impacto, que implican compromiso genuino a lo largo del tiempo, y una intervención holística e integral en las comunidades.

Mi propósito como ser humano es replicar esto a miles de personas y que tengan las mismas o mejores oportunidades que yo tuve de formarme gracias al aporte de la empresa privada, el acompañamiento de una organización social y personas voluntarias que contribuían con su tiempo, conocimiento y redes, a este grupo de jóvenes.

Esta es mi promesa y es el sueño que comparto con ustedes.

 

 

Anabell Villanueva

15/08/2018

Sao Paulo, Brasil

 

 

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